Las ratas de Gambia, originarias de África, se han convertido en un problema invasivo importante, en particular en Grassy Key. Las especies invasoras son especies no autóctonas que afectan negativamente a los peces y la vida silvestre autóctonos de Florida, dañan el medio ambiente o la economía, o amenazan la salud y la seguridad humanas. Por eso, a pesar de que las ratas de Gambia pueden ser entrenadas para detectar minas terrestres en lugares como Camboya y Zimbabue, la especie es una presencia no deseada en los delicados ecosistemas de Florida.
Estos roedores del tamaño de un gato doméstico, que llegaron a los Cayos procedentes del comercio de mascotas exóticas, suponen una amenaza para la vida silvestre y los hábitats autóctonos debido a su enorme tamaño, tasa de reproducción y adaptabilidad. Pueden competir con las especies locales por el alimento y el hábitat, lo que provoca desequilibrios en el ecosistema y tienen el potencial de propagar enfermedades.
Para ayudar a la FWC a erradicarlos, financiamos proyectos en 2006 y 2013 que tenían como objetivo la población de Grassy Key. Mediante el uso intensivo de trampas y monitoreo, los investigadores lograron avances significativos en el control de la especie invasora. El proyecto también eliminó un gran varano del Nilo y rastreó a las hembras de tegus hasta sus nidos, lo que resultó en la eliminación de 54 huevos.








