Si alguna vez ha caminado por un sendero de Florida, ha pescado un sábalo o ha visto un caimán tomando el sol en la orilla de un río, se ha beneficiado de una idea poderosa: el Modelo Norteamericano de Conservación de la Vida Silvestre.
Este 4 de julio, celebremos la idea típicamente estadounidense de que la vida silvestre es de todos. El Modelo Norteamericano se basa en la creencia, típicamente estadounidense, de que los recursos naturales nos pertenecen a todos, no a unos pocos poderosos. Y también es responsabilidad de todos ayudar a conservarlos. Esto significa que la vida silvestre y las tierras silvestres se gestionan de forma que beneficie a todos: no solo a los terratenientes, ni solo a los cazadores, ni solo a una generación.
Nacido del movimiento conservacionista de principios del siglo XX, liderado por figuras como Theodore Roosevelt e inspirado por la reacción contra la explotación descontrolada, este modelo ayudó a cambiar el rumbo de muchas especies al borde de la extinción en Estados Unidos y Canadá. Considérelo como la versión para la vida silvestre de las "bibliotecas públicas". No eres dueño de los libros, pero te beneficias de ellos y todos contribuyen para mantener las estanterías llenas.
Los siete principios (también conocidos como las “reglas de conducta para la vida silvestre”)
- La vida silvestre es un recurso público
Los animales no pertenecen a reyes, terratenientes ni corporaciones. Pertenecen al público. - Se eliminan los mercados de vida silvestre
Si bien existen algunos mercados legales para artículos como pieles y astas, la venta de carne de animales de caza está prácticamente prohibida. En el pasado, la caza y el comercio sin regular provocaron fuertes descensos poblacionales e incluso la desaparición de algunas especies. - Gestionamos la vida silvestre con base científica
Las decisiones sobre temporadas, límites y protecciones se toman utilizando investigaciones y datos. - La vida silvestre solo puede ser asesinada con un propósito legítimo.
Se permite la captura de animales para alimentación, pieles, defensa propia o protección de la propiedad. - Todos tienen la oportunidad de cazar y pescar.
En muchos otros países, estos derechos están reservados para los ricos. En Norteamérica, están abiertos a cualquier persona con las licencias correspondientes y que respete las normas. - La vida silvestre se gestiona mediante el estado de derecho democrático
El público ayuda a establecer las reglas. Nos expresamos, votamos, asistimos a las reuniones y exigimos cuentas a las agencias de vida silvestre. - Las poblaciones de vida silvestre son recursos internacionales
Los animales cruzan fronteras. Piensen en patos, peces y mariposas. Por eso, trabajamos con Canadá, México y las naciones indígenas para protegerlos juntos.
Desde el pavo Osceola hasta la pantera de Florida, este modelo ha ayudado a prevenir extinciones y a mantener los ecosistemas en funcionamiento. Agencias como la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida ponen en práctica estos principios a diario, y organizaciones como la nuestra contribuyen a su financiación.
Pero lo más importante del modelo eres tú. Eso significa mantenerte informado y defender políticas basadas en la ciencia. Al adaptar tu plato a tu pasión, Puedes llevar tu apoyo un paso más allá.








